Como verdaderos seguidores del buen Rock con tintes noventeros, no podíamos dejar escapar la oportunidad de hablar de una de las bandas más prometedoras del panorama nacional, Icarus Crash. Desde Málaga, el cuarteto formado por Juanky (voz y la guitarra), Antonio “Crash” (teclados, voces y guitarra), Carlillos (bajo) y JuanK (batería) trabajan duro como banda desde el 2002 para hacerse un hueco en la industria y hacerse oír, ofreciéndonos una gran variedad de influencias, al mismo tiempo que un sonido personal y ambicioso en éste 13 Segundos de Caída Libre.
Un total de 10 cortes repartiendo la grabación entre los estudios Atica, ADN y Llorando en Pelotas, es un disco cantado enteramente en castellano, donde se entremezcla el Grunge con algunas pinceladas Indie y puro Rock, pasando por el Reggae y el acelerado ritmo Punk, por lo que el desperdicio no tiene cabida.
Son buenos, de eso no tenemos ninguna duda. Nos lo han demostrado desde el momento en el que hemos pulsado el play en nuestro reproductor, y se ha iniciado la primera pista del disco titulada Hierro, Cobalto y Niquel, donde encontramos melodías del Pop más psicodélico mezcladas con la influencia que Nirvana ha conseguido ahondar en los malagueños. El Espejo, guitarras sosegadas preparan el oído para la llegada del estribillo, donde se fusiona esta calma con otros riffs pesados en distorsión, además del obsequio de un sobresaliente solo de guitarra, tema en el que percibimos otro de sus referentes, Smashing Pumpkins.
Le sigue un "Yeah" que abre la letra contagiosa y refrescante de RO, vinculándolo al inconfundible sonido de Foo Fighters, la banda liderada por Dave Grohl, conectando con los desaparecidos e imprescindibles Buenas Noches Rose. La rabia se deja entrever con la delicada y cruda Bajo Cero, destacando claramente en los últimos segundos la extensión vocal de Juanky en la nota final. Un cambio de voz nos alerta del cambio de cantante al frente, y es que es el turno del "Billy Corgan español", Antonio “Crash” nos demuestra en El Viejo Plan sus dotes vocales, tema inundado por la calma y guiado por acústicas y eléctricas.
Para iniciar la segunda mitad del disco llega a modo de instrumental La Mujer de Porcelana, dos minutos con base de piano, y ecos espaciales bajo esta melancólica melodía. Algo más Punk es el inicio de Nada Personal, recalcando el solo de Carlillos a las cuatro cuerdas, empleando como nexo un guiño a Kittie (tema gatuno de The Presidents Of The U.S.A.) nos asombran con un ritmo Reggae como bien lo haría Red Hot Chilli Peppers. Dejando las comparaciones fáciles a un lado hablamos ahora, y por orden de tracklist, de La Noticia, canción que rememora el Pop tranquilo y encasillado en la década de los ochenta, resucitado en éste 13 Segundos de Caída Libre, plasmando el registro ligero que nos puede trasmitir Icarus Crash.
El arpegio de una guitarra acústica nos introduce en Laberinto, exquisita y necesaria para conseguir que el final del disco se complete con creces. La última joya del álbum es Nuevo Vals Para Caer, de nuevo instrumental, esta vez en su totalidad, Rock Progresivo y Experimental, cuenta como delicioso broche final para el imprescindible y nuevo álbum de Icarus Crash.